Especial barcos fantasmas: El Caleuche

Autor: Guillermo Beguerisse Hormaechea


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Bienvenido a la última entrega de este especial. Hoy navegaremos a unos mares lejanos, poco explorados y repletos de sirenas, monstruos, y un peculiar barco fantasma.


Recibiendo la ola - Ivan Ayvazovsky



El archipiélago de Chiloé está frente a las costas chilenas. Las personas que viven ahí están aisladas del continente y eso ha dado pie no sólo a su autosuficiencia, sino también a un folclore muy particular; la gran mayoría relacionado, como es de esperarse, con el mar. Una de sus leyendas trata de explicar cómo el mar se mantiene limpio de los cadáveres de los ahogados. La explicación: El Caleuche. Este barco fantasma aparece como una embarcación brillante con tres mástiles y velas rojo sangre. Los isleños cuentan que resplandece con luces por sus ventanas y que la música se desborda. Los que aseguran haberlo visto de cerca dicen que tiene esqueletos bailando en la cubierta, pero que, según la tradición, se sumerge como ballena cuando otro barco se acerca demasiado. Esta tripulación de esqueletos son los ahogados en el mar, llevados hasta ahí por tres seres mitológicos del peculiar folclore chilota: La sirena chilota y sus hermanos, Pincoya, la espíritu del agua, y Pincoy, un tritón con cuerpo de león marino, quien carga a los marineros ahogados a El Caleuche.



Los orígenes de la leyenda son inciertos, pero lo más seguro es que proviene de los primeros barcos exploradores europeos que navegaron por los mares meridionales del continente americano. Esos enormes barcos de vela debieron de ser una aparición impresionante para los isleños de Chiloé; especialmente en las noches, cuando veían que se encendían con luces y desaparecían en el horizonte en pocas horas.



Particularmente la leyenda se remonta a la llegada al archipiélago de buques corsarios neerlandeses, en especial, el capitaneado por Baltazar de Cordes. En 1600, Baltazar fondeó el Trouwe al norte del archipiélago de Chiloé. Por su conocimiento del español logró comunicarse con los indígenas locales por medio de un destacamento de desertores españoles. Así se enteró de la indefensión del Castro, el principal puerto de Chiloé. Un lugar ideal para montar una operación de contrabando. Organizó un ataque coordinado junto con los indígenas y lograron capturar el puerto. Así permanecieron dueños de la colonia por algunos meses hasta que los españoles la reconquistaron. El Trouwe y su tripulación huyeron hacia Indonesia, pero dejaron detrás de sí el germen de una leyenda.





Hasta hoy la leyenda de El Caleuche es parte del folclore nacional chileno. En ella vemos una mezcla de percepción isleña y navegantes europeos. Un reflejo de la integración que siempre se da con el inevitable choque de culturas, así suceda en el siglo XVII u hoy en día. Detrás del actuar humano, afuera de los márgenes de la historia conocida, al igual que los monstruos marinos en los mapas antiguos, se ocultan las leyendas, ficciones que hablan de nosotros por lo que queremos ocultar o aquello que no podemos explicar. Estas fantasías nos retratan con cierta fidelidad y por ello aún navegan en nuestro imaginario colectivo. Al igual que El Caleuche.



¿Qué otras leyendas conoces que se hayan dado tras el intercambio cultural en tu país? ¿Qué crees que esos mitos cuenten de las personas que los crearon? ¿Qué crees que expliquen de la realidad en la que te mueves?



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Archipiélago de Chiloé



 


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