Deutschland, Bismarck und Realpolitik!

Autor: Xavier Andraca Vilar

Otto Von Bismarck, el Canciller de hierro


Todos los Estados modernos del mundo tienen una historia de cómo se construyeron y quienes fueron sus principales “arquitectos” o “padres fundadores”. En el caso mexicano tenemos a Miguel Hidalgo, Estados Unidos a George Washington, China a Mao y la lista sigue. Uno de los más famosos e inteligentes no solo de su época, sino también en la esfera de la teoría política fue el Canciller del Segundo Imperio Alemán y padre de Alemania: Otto Von Bismarck, el Canciller de hierro.



Otto Von Bismarck es recordado por la historia como el creador y unificador de Alemania, una persona dedicada al servicio del Estado, el que logró lo que la casa de Habsburgo no en más de 800 años con el Sacro Imperio Romano Germánico, y el que cimbró la balanza de poder en Europa por más de 28 años. La tarea de unificar a Alemania no fue sencilla, lo que hoy conocemos como el país germánico no era sino un conjunto de más de 300 Estados independientes al norte de Europa, que hasta 1805, era el Sacro Imperio Romano Germánico. Entre esos Estados se encontraba Prusia, una nación identificada a inicios del siglo XVIII como pobre, relativamente pequeña y cuyas mayores ambiciones no llegaban a competir con el Imperio Austriaco.



Sin embargo, y gracias a la visión del rey Federico el Grande, el progresivo avance social, económico, industrial y militar de Prusia de mediados del siglo XVIII e inicios del siglo XIX, fue posicionando poco a poco a este pequeño Estado en la esfera internacional europea. A la llegada de Bismarck como Primer Ministro prusiano en 1862, éste se da cuenta no solo del potencial de Prusia para convertirse en la potencia alemana capaz de competir por el control de los Estados alemanes frente al Imperio Austrohúngaro y de unificarlos en un solo Estado, sino también de ser una potencia hegemónica como el Reino Unido en ultramar.



Ante esta situación, Bismarck idea una de las corrientes de la teoría política más populares en el mundo: Realpolitik. Ésta consiste en llevar la agenda nacional a través de objetivos pragmáticos, consiguiendo alianzas estratégicas en el marco internacional y llevando un paso a la vez los objetivos nacionales en lugar de dejarse llevar por ideales o movimientos como los de 1848. Poco tiempo después de haber llegado al poder y de empezar a implementar este dogma, Prusia comenzó a tener un auge industrial, social y militar nunca visto, permitiendo que Bismarck pasara a la siguiente fase de su plan: la unificación de la Confederación Germánica bajo la monarquía Hohenzoller.



Con carisma, determinación y reformas profundas en el ejército prusiano, Bismarck emprendió tres guerras a lo largo de seis años: en 1864 con Dinamarca para asegurar el control de los condados de Holestein y Schleswig al sur de Dinamarca, en 1866 contra el Imperio Austrohúngaro para no dejar duda sobre quien llevaba la batuta del control de la Confederación Germánica, y con Francia en 1870 para derrotar a la única potencia que conservaba una influencia en los Estados de la Confederación.



Tras la derrota de su enemigo francés en enero de 1871 y en el Palacio de Versalles, Otto von Bismarck y el Rey Guillermo declararon la creación del Segundo Imperio Alemán, convirtiéndose este último en Kaiser de los Estados de la Confederación Germana que ahora pasaban a formar parte de una sola Alemania.



Bismarck se convertiría en el primer Canciller de Alemania y sus labores fueron varias hasta 1890. Entre las más famosas se encuentran la creación de un estado de bienestar, seguro médico y de accidentes para trabajadores, entre otras. Esto con el fin de evitar el avance del comunismo en Alemania y para tener a las clases sociales contentas con el régimen monárquico. Muy parecido al dogma de Realpolitik.



La Cancillería de Bismarck llegó a su fin con el inicio del reinado del Kaiser Guillermo II, quién creía que las políticas y la popularidad de este Canciller de Hierro limitaban mucho su poder. El Kaiser despidió a Bismarck el 18 de marzo de 1890, y éste se retiró de la vida política ese mismo año, mas no sin antes lanzar la amenaza que si el Kaiser no seguía la agenda política que Bismarck había seguido hasta el último día de su trabajo, Alemania caería. Pocos imaginaron como justo 20 años después, Alemania se rendiría ante las potencias aliadas en el mismo salón del Palacio de Versalles donde Bismarck y Guillermo I habían proclamado al Segundo Imperio, convirtiendo la advertencia de Bismarck en realidad.



¿Consideras a Bismarck un hombre de Estado? ¿Europa hubiera podido evitar la Primera Guerra Mundial de haber seguido las políticas y doctrina de Realpolitik de Bismarck?



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"Proclamación del II Imperio alemán, 18 de enero de 1871", Anton von Werner (1877)

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Bismarck y la unificación de Alemania-Documental de la DW: https://www.youtube.com/watch?v=tw38T5mRhJA



Fuentes:

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