Pintores embusteros

Autor: Guillermo Beguerisse Hormaechea


¿Contraseña?...

Hoy conoceremos un regalo del barroco que aún nos hace dudar de lo que vemos. Descubre los secretos de los pintores más mentirosos.


«El reverso de una pintura enmarcada» - Gysbrechts


Este cuadro no está al revés, sino que está pintado para parecerlo. Su autor, Cornelis Norbertus Gysbrechts, fue un pintor flamenco de la segunda mitad del siglo XVII que trabajó para el rey Federico III de Dinamarca y para su sucesor, Cristián V, de 1668 a 1672. Su cuadro «El reverso de una pintura enmarcada», al verlo desde lejos, nos hace pensar que se ha puesto con la parte de atrás hacia afuera. Esta ilusión óptica se ganó un lugar en el kunstkammer —gabinete de curiosidades — del palacio de Copenhague. Sin un marco que tradicionalmente funciona como transición entre la realidad del espectador y el universo pintado, esta obra de Gysbrechts es uno de los primeros ejemplos de un artista que se mueve más allá de los ámbitos habituales y entra en los dominios de los ilusionistas. Un tipo de pintura conocida como Trompe l’oeil o trampantojos.



Un Trompe l’oeil es una ilusión óptica creada para engañar al espectador. Esto se logra mediante el dominio de la perspectiva, pero corregida ópticamente para adaptarse a ambientes alargados o bajos, resultando en licencias artísticas como utilizar más de un punto de fuga.




Una de sus formas consiste en simular los detalles de la arquitectura del lugar en donde se encuentra. Un buen ejemplo es el “domo” de la iglesia de San Ignacio en Roma, o el fresco del techo de la misma iglesia que simula estar abierto a una corte celestial. Otra forma es por medio de elementos ajenos a la pintura; como, por ejemplo, el que hace Petrus Christus en su «Retrato de un cartujo» al poner una mosca de tamaño real al pie del cuadro.



El Trompe l’oeil surgió durante el barroco con el nombre Quadratura, ya que deriva del dominio y posterior deformación de la cuadrícula que los artistas realizaban sobre la superficie al pintar. Esta distorsión se acomodaba a las convenciones retóricas del barroco y a su intención de persuadir de manera inmediata en favor de la contrarreforma. Con el paso del tiempo el nombre cambió a su versión francesa para englobar más ejercicios ilusionistas. Estos dieron pie a intenciones distintas que se pueden considerar el inicio del arte conceptual, como el cuadro al revés de Gysbrechts, y que llegan hasta nuestros días en formas cada vez más versátiles como el túnel imaginario del coyote Wile o el arte urbano de Bansky.



¿En dónde más has visto ilusiones de Trompe l’oeil? ¿Qué otra herencia del barroco encuentras oculta a tu alrededor?


Muchas gracias por leer este artículo. Recuerda compartirlo y seguirnos en nuestras redes sociales.


Bóveda de la iglesia de San Ignacio - Andrea Pozzo



Cúpula de la iglesia de San Ignacio - Andrea Pozzo


«Retrato de un cartujo» - Petrus Christus / Wile E. Coyote - Chuck Jones y Michael Maltese


«Sweep it Under the Carpet» - Banksy


¡Tenemos una noticia para ti! Ahora, con tan solo saludarnos por Whatsapp y guardar nuestro contacto, podrás acceder al contenido semanal cada viernes con la facilidad de un clic.


Haz clic aquí: https://cutt.ly/tgJO2R6


o


escríbenos al: +52 55 8036 0046


  • Conoce nuestros cursos haciendo clic aquí

Aprende más:

Fuentes:

200 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo