Do, Re, Mi, ¿y qué más?...

Autor: Juan Carlos Juárez V.


¿Sabes a quién le debemos el nombre de las notas musicales? ¿Sabes cómo surgió el pentagrama musical? ¿Sabes por qué las notas musicales tienen sus nombres actuales?


Si bien es cierto que desde la antigüedad los romanos desarrollaron un complejo sistema de escritura musical con diferentes signos y figuras para representar las notas musicales (actualmente indescifrable), no será sino hasta la Edad Media cuando se den los primeros avances para consolidar y unificar el sistema de notación musical moderno.


Antes de la Edad Media cada cultura tenía sus diferentes métodos para representar los sonidos musicales, implicando que muchas veces la ejecución musical y el repertorio fueran aprendidos de forma oral, suponiendo esto un reto a la hora de preservar la tradición musical, pues aquellas melodías que no eran enseñadas a las futuras generaciones se perdían.


Durante la Edad Media surgió el Canto gregoriano, un canto religioso y monódico, es decir, a una sola voz y sin acompañamiento instrumental, que trataba temas religiosos y que fue un primer intento de representar la música en un sistema de notación musical por medio de tetragramas; sin embargo, y a pesar de haber sido un primer intento por escribir la música en papel, aún se carecía del nombre de las notas musicales. En otras palabras, la representación de la escritura musical todavía no estaba bien definida y unificada, y continuaban sin existir los modos rítmicos, invenciones que se darían más adelante en el siglo XIII.


No obstante, fue gracias al monje italiano Guido de Arezzo (991-1034 aprox.) que las notas musicales recibieron el nombre que actualmente conocemos. Guido, tras haber realizado un análisis del himno de San Juan, decidió darse a la tarea de facilitar su lectura, lo que rápidamente se replicó en los demás cantos gregorianos. (Requena y Tomás, 2008).


A pesar de que no se conoce mucho sobre la vida de Guido, se sabe que siendo joven ingresó a la orden de los benedictinos y fue docente, lo que a su vez le llevó a introducir nuevas notaciones musicales en el antifonario y a facilitar la enseñanza de la música y del solfeo por medio de un método didáctico conocido como la mano de Guido (Abromont y Montalembert, 2005); sin embargo, su más grande aportación en la historia de la notación musical fue justamente proponer el tetragrama, con el que introdujo el nombre de las notas (a excepción de la nota Do que posteriormente se le mencionará así) así como el de las dos primeras claves, do y fa (Requena y Tomás, 2008).


Por lo tanto, a Guido se le puede considerar como el padre de la notación musical moderna, que gracias a sus aportaciones la música se unificó.


¿Si no hubiese sido por Guido cómo se preservaría la cultura musical? ¿Conoces otras formas de representar lo que escuchas?

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Guido de Arezzo


Glosario
  • Tetragrama: Una pauta musical consistente en 4 líneas para escribir las notas musicales.

  • Antifonario: Libro litúrgico que contiene los ritos y los propios de la misa latina.


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