Especial de la Ciencia- ¿Cuál es la constante del Universo?

Autor: Esteban Soní Rico



Isaac Newton en 1689, por Godfrey Kneller


Actualmente es muy conocida la fórmula de la relatividad de Einstein de E=mC², en dónde E representa la energía, m la masa y C la velocidad de la luz (3 × 108 m/s) siendo ésta última una constante, es decir, un valor que nunca cambia. Esta constante es fundamental para la Teoría de la Relatividad de Einstein, pues en ésta se plantea que nada puede ir más rápido que la luz, permitiendo al espacio y al tiempo modificarse, alargarse o encogerse (literalmente), en función de la luz.



Pero antes de Einstein, a quien volveremos más adelante, ya se habían planteado otros científicos cuál era la constante del universo; es decir, aquello que nunca cambiaba sin importar cualquier cosa, y con respecto a la cual se podía calcular todo lo demás. Uno de los más importantes fue Newton quien, en las definiciones de su libro Principios matemáticos de filosofía natural, estableció al espacio y al tiempo como absolutos entes independientes e inalterables, en donde el espacio absoluto es inmóvil, y el tiempo absoluto fluye uniformemente, sin depender de factores externos.



Un experimento mental con el que Newton puso a prueba su noción de espacio absoluto fue el experimento del cubo, o balde o cubeta de agua, en donde imaginó una cubeta con agua sostenida sólo por una cuerda retorcida. Rehaciendo nosotros este experimento, al comenzar a girar, la superficie de nuestra agua imaginaria se volverá cóncava, y si repentinamente detenemos la cubeta, el agua seguirá girando y su superficie estará igualmente cóncava, lo que para Newton significaba que el líquido no giraba con respecto a la cubeta, sino con respecto al espacio absoluto. Años después Ernst Mach (1838 - 1916) volvió a criticar seriamente la noción de espacio absoluto de Newton para defender la de Leibniz, argumentando que el experimento de Newton no demuestra el espacio absoluto, pues la superficie del agua igual sería cóncava si el universo girara simultáneamente alrededor del balde de agua.


Experimento del balde de agua


Leibniz, quien por muchas razones fue rival de Newton, no aceptaba la noción de espacio absoluto del científico inglés, sino que en realidad defendía que el espacio es abstracto y depende, más bien, de la relación que tienen entre sí los objetos que lo ocupan.



No obstante, a pesar de estas contra posturas científicas, la noción newtoniana de espacio y tiempo absoluto, fueron fundamentales para la Física posterior, al igual que para la filosofía, ya que influyeron mucho en Kant para el planteamiento de la Crítica de la razón pura.



Pero no fue sino hasta 1905, que Albert Einstein comenzó con la formulación de la Teoría de la Relatividad Especial, donde el espacio y el tiempo dejaron de ser una constante para el universo, y comenzó a serlo la velocidad de la luz, ya que en esta teoría se muestra como el espacio y el tiempo son relativos al observador en función de su estado de movimiento, es decir, en función de que tan rápido o lento se desplacen con respecto a una única constante: la velocidad de la luz.



Panta rei”, “todo fluye” dijo Heráclito para decir que no hay constantes, sino que todo está en continuo movimiento y cambio. ¿Tu crees que hay una constante en el universo?, ¿o por lo menos en la vida? Algo que no cambie, sino que siempre esté.



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Newton, Isaac. Philosophiae naturalis principia mathematica 1687/Albert Einstein y la formula de Equivalencia entre masa y energía

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